«Abrázame fuerte»

Al principio fue difícil. Por mi estaba bien pero de solo imaginar la reacción de la gente me daba cosita en la barriga. Si porque la gente es impredecible; cada persona es un mundo y nadie puede comprender —a la vez— tantos mundos. Yo entiendo mi mundo, obviamente, pero las demás personas no entienden el mío o prefieren no hacerlo o se hacen los que no entienden, ¡qué sé yo!

Mi modus operandi era como el de cualquier persona que un día se levanta con una idea fija en la cabeza y no descansa hasta conseguir su propósito. Yo diría que es un trastorno obsesivo compulsivo. En mi caso era la necesidad de abrazar a alguien y no soltarlo hasta pasadas 24 horas o hasta sacarle las tripas por la boca. Sentía la necesidad urgente de demostrar tanto cariño. Por eso salí a la calle con los brazos abiertos, ellos –los brazos- iban con la idea fija de destripar a alguien. Frente a la tienda de peluches estaba Mayra, más rubia y más blanca y más Barbie y más Mayra. La abrace como quise, la apreté fuerte,

 la apreté,

la apreté,

la apreté

hasta que comenzaron a salírsele las tripas. La gente se acercaba sorprendida, unos me felicitaban y otros salían corriendo como si no entendiesen nada de aquello. Los que se quedaron comenzaron a abrir los brazos como tenazas. Se abrazaban unos a otros hasta quedarse vacíos, sin fuerzas, vomitando tripas. La gente quería abrazar y querían ser abrazados. Mayra también me abrazó, hasta que le escupí un pedazo de tripa y me limpié la boca con su pelo de Barbie.

Después salí de la ciudad tan rápido como pude, la policía quería encontrar al de la idea fija y esos perros no entienden de mundos ni de brazos y abrazos; y hui al campo, hui para abrazar árboles.

¿Qué es “Fantasmas en el bolsillo”?

Por fin mi primera entrada en mi nuevo blog. Un blog que no pienso abandonar y en el que creo ahondare en mis zonas más profundas. Porque si, en eso consiste la literatura en quitarse las máscaras y asumir como hombres y mujeres la realidad que nos circunda. En esta entrada no me voy a presentar porque eso ya lo hice en el apartado de “conóceme” pero si les voy a hablar sobre fantasmasenelbolsillo.cubava.cu

Esta no fue mi idea sino la de un amigo que tras leer los comentarios de mi primer blog me dijo “bro, la gente aprecia lo que haces” (no recuerdo si fue exactamente así) y me dije “volvamos a las andadas” y no, no soy el colombiano Gabriel García Márquez ni el cubano Leonardo Padura, soy Alejandro Huerta, un pinareño que escribe y quiere (porque puede) compartir lo poco que escribe.

“Fantasmas en el bolsillo” es el título de mi primer libro, publicado el pasado 27 de marzo por la editorial española Guantanamera  y como me encanta ese título, y no se me ocurre nada mejor, este blog se llama así.

Poesía, relatos, libros: fantasmas en el bolsillo